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martes, 27 de octubre de 2015

Minisubmarinos pueden alcanzar cables submarinos a varios kilómetros de profundidad


La Guerra Fría submarina entre EEUU y la URSS vuelve a encenderse



por Pablo Pardo


  • Lo que ha encendido las alertas en EEUU ha sido el provocador viaje del barco espía ruso 'Yantar' desde Rusia hasta Cuba
  • Ningún país ha abandonado nunca su política de 'pinchar' telecomunicaciones

Es la Guerra Fría de los cables. Puede sonar surrealista y, en cierto sentido, lo es. Pero en un mundo cada día más interconectado por cables de fibra óptica que cruzan los océanos, Estados Unidos está empezando a temer que la Armada rusa los pinche. No se trata de una cuestión baladí: por más que los satélites ocupen gran parte de la atención de la opinión pública y los medios de comunicación más del 95% del tráfico de telefonía e internet en el mundo, y órdenes relativas a transacciones financieras por valor de 10 billones de dólares (9 billones de euros) diarias van por estos cables, que apenas tienen 6,9 milímetros de diámetro y pesan, como mucho, 10 kilos por metro.

Antes de la llegada de la fibra óptica eran mucho más gruesos y pesados, y tampoco eran rígidos. Eso hizo que al menos 16 cachalotes murieran enredados en ellos entre 1870 y 1955 cuando cazaban calamares gigantes, a veces a profundidades superiores a un kilómetro.

Pero, justo cuando los cachalotes dejaron de estar en peligro por los cables -solo por los balleneros- las superpotencias empezaron a desarrollar tecnologías para 'pinchar' esos cables. Fue uno de los capítulos más secretos de la Guerra Fría, en buena medida porque se desarrollaba a cientos de kilómetros de las costas, con submarinistas operando a decenas de metros de profundidad desde todo tipo de naves: desde falsos buques de investigación oceanográfica- como elGFS Explorer, de la CIA- hasta submarinos nucleares o de bolsillo.

Política de 'pinchar' telecomunicaciones

Ahora, el Gobierno de Barack Obama ha lanzado la voz de alarma sobre la reanudación de esas prácticas por parte de la Rusia de Vladimir Putin, aunque lo cierto es que ni Moscú ni Washington -ni China, ni Alemania, ni Francia, ni Reino Unido, ni nadie- han abandonado nunca su política de 'pinchar' telecomunicaciones.

Lo que ha encendido las alertas en EEUU ha sido el provocador viaje del barco espía ruso Yantar desde Rusia hasta Cuba, por delante de la costa Este de Estados Unidos. El Yantar es un navío de la clase Balzam, construida en la década de los ochenta, cuyas enormes antenas en el puente dejan poco espacio a la imaginación acerca de para lo que sirve. Según fuentes de la Armada estadounidense citadas por el diario The New York Times, el Yantar tiene dos minisubmarinos que pueden alcanzar cables submarinos a varios kilómetros de profundidad. Y la zona por la que ha viajado el barco tiene una enorme concentración de esos cables.

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