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domingo, 13 de octubre de 2019

“Cardenal Newman, un santo para el mundo de hoy” por el P. Juan R. Vélez


“Cardenal Newman, un santo para el mundo de hoy”

 por el P. Juan R. Vélez [i]



Por Pablo López Herrera[ii]


El 12 de febrero de este año, el papa Francisco aprobó un segundo milagro por intercesión del beato John Henry Newman, quien será proclamado santo autorizando a la promulgación de los decretos sobre dos milagros, un martirio y cinco virtudes heroicas. Newman fue un presbítero anglicano que se convirtió al catolicismo en 1845, y luego fue designado cardenal por León XIII y beatificado por el Papa Benedicto XVI durante su visita a Inglaterra. En el año de su canonización, el mundo hispano parlante podrá acceder a este nuevo libro escrito por el P. Juan R. Vélez[iii], que desde hace años se ocupa de estudiar el pensamiento de Newman, y se ocupa de difundir su vida y obras en sus libros, conferencias, artículos y una web especialmente dedicada. 

Como dice en su prólogo al libro el profesor Víctor García Ruiz  Juan Vélez conoce a Newman muy bien, lo ha leído con atención, con dedicación, durante años. Ha investigado, ha publicado en revistas especializadas y ha debatido con otros especialistas. Newman pasa a ser un amigo y un cómplice cuando nos acercamos, de la mano de Vélez, a su manera de vivir la vida cristiana, la oración, el trabajo, la amistad; y la devoción a la Madre de Dios.

El P. Vélez comienza haciendo una reseña de la vida de John Henry Newman, muy adecuada para enmarcar su vida y escritos. Incluye luego la lista de las obras citadas,  y  trata a continuación uno por uno los principales aportes del Cardenal a la comprensión y enseñanza de la fe cristiana. 

Las citas de los textos han sido cuidadosamente elegidas por el autor, de modo que la obra a la que hace alusión esta reseña, va a constituir con seguridad no solo una introducción, sino también una referencia para el público hispano parlante, que tendrá la posibilidad de acceder a enunciaciones y textos esenciales que lo harán traspasar la barrera del “ícono” que tiene Newman y penetrar en los meandros de su humanidad y espiritualidad.   

Newman es relevante para nuestro siglo XXI entre otras razones por dos motivos expresados en su lema y en su epitafio. De su lema “El corazón habla al corazón”[iv] destacó el Papa Benedicto XVI que con el mostraba “el deseo profundo del corazón humano de entrar en comunión íntima con el Corazón de Dios”. Un deseo que fue expresado hace más de 1500 años por San Agustín en sus Confesiones, "Nos has hecho para ti y nuestro corazón está inquieto hasta que reposa en ti"[v],  y que está en la base de un camino de santidad que a través del conocimiento sensible contribuye a la salvación de la humanidad desde la Encarnación. 

Su epitafio es también un resumen de su vida y la expresión sintética de un trayecto espiritual al que invita a recorrer a todo aquel que atraviese también “tiempos de oscuridad”: “De las sombras y los fantasmas a la verdad”. (“Ex umbris et imaginibus in veritatem”). ¿Hay alguien que no lo haya hecho?   

La misión de cada uno y el camino de santidad, también pasan por la valorización del trabajo. Señala el P. Vélez las enseñanzas que “sobre el trabajo humano se encuentran en la homilía “Doing Glory to God in Pursuits of the World” (Dando gloria a Dios en las ocupaciones del mundo) , en la que Newman descarta “que las personas, al buscar la perfección cristiana, pueden pensar equivocadamente que deben separarse de los quehaceres y del trabajo ordinario” … se debe “considerar que las ocupaciones de este mundo, aun no siendo celestes, son al fin de cuentas el camino al cielo, y sin ser el fruto son la semilla de la inmortalidad, y tienen valor aunque no en sí mismas, por aquello a lo que conducen”. Esta idea, que esta resaltada ya por San Pablo, luego de Newman será retomada por San Josemaría Escrivá[vi] y san Juan Pablo II en el siglo XX. Así, “Newman, Escrivá y Juan Pablo II nos presentan así un sentido más profundo y cristiano del trabajo humano y nos invitan a buscar por medio de este el bien de cada persona y el bien común”.

Como señala el P. Vélez, “Newman lo hace antes y con claridad: [El cristiano en el mundo] mientras está en él debe glorificar a Dios —no fuera sino dentro y por medio de él—, siguiendo la instrucción del apóstol: “En la solicitud, no seáis perezosos; en el espíritu sed fervientes; para el Señor sed servidores”. Se sirve mejor al Señor y con un espíritu ferviente cuando los hombres no son perezosos en sus negocios, antes cumplen sus deberes en el estado en que ha complacido a Dios llamarlos.”. 

Las ideas y el trabajo universitario de Newman se centran especialmente en la teología y en la educación y ponen en valor la tan fundamental tarea de la Iglesia en la labor educativa, con sus decisivos efectos y consecuencias en la evolución general de la cultura y la vida de la sociedad. En este libro, el P Vélez se ocupa de los principales aportes a la comprensión y enseñanza de la fe cristiana del Cardenal, y logra presentar con gran claridad y poder de síntesis los temas que se detalla a continuación.  

  1. Aspectos  clave en la vida de Newman
  2. El camino de la conciencia, de la fe y de la santidad
  3. Ciencia, fe y desarrollo del dogma cristiano
  4. Educación universitaria y búsqueda de la verdad 
  5. Evolución de la sociedad humana y “nueva primavera” en Inglaterra y el mundo 
  6. Un estilo de liderazgo 
  7. Labor evangelizadora
  8. Pensamiento docencia y ejemplo en la familia

1.   Aspectos  clave en la vida de Newman

Un camino de conversión 

Newman recorrió un camino espiritual que lo llevó a la Iglesia católica en 1845. La historia de este camino o conversión presenta un bello ejemplo que puede servir a cada lector, católico de nacimiento o no, cristiano o no cristiano, a saber, la pasión por descubrir la verdad religiosa y recorrer el mismo camino que Dios le pidió a Newman, que vivió con pasión y audacia la búsqueda de las verdades religiosas sin parar, hasta llegar a una firme convicción interior. Fue un sinnúmero de razones y circunstancias las que lo llevaron al asentimiento de la fe en la Iglesia católica. Él asintió a lo que Dios le pedía: el acto libre de su amor a Dios. 

La decisión final de Newman fue un imperativo de su conciencia que le pedía dar el paso. Era más que una conclusión lógica. Era un sinnúmero de razones y circunstancias que lo llevaron a ese paso definitivo del asentimiento de la fe en la Iglesia católica. Él asintió libremente a lo que Dios le pedía. Solo el hombre libre puede amar, y el acto más libre es el amor a Dios. Las llamadas de Dios siempre piden una libre adhesión. No se pueden forzar. En esto también Newman nos da el ejemplo: con el delicado respeto a la libertad de sus amigos o de quienes lo consultaban, los animaba a rezar y a ver las cosas con calma y libertad a lo hora de plantearse el paso del anglicanismo al catolicismo.

La vida de oración. 

Dios busca a cada hombre y espera de cada uno una respuesta. La oración es ese diálogo amoroso o conversación con Dios. Desde joven Newman tomó en serio la piedad, otro nombre para el trato con Dios propio del que se sabe una criatura y un hijo.Newman nos puede dar algunas lecciones con el uso que hizo de los salmos, la meditación de los relatos bíblicos, su piedad y su vida sacramental. Newman redactó bellas oraciones, reflexiones cortas, sobre diversos temas como la vocación cristiana, la oración, el sufrimiento, la cercanía de Dios, la pasión de Jesús, la acción del Espíritu Santo.

Devoción a la Madre de Dios  

La comprensión del papel de la Virgen María en la historia de la salvación va, por así decirlo, como en paralelo con la historia de la conversión de Newman. A medida que Newman entiende y profundiza en ello, más se acerca a la Iglesia católica. Escribió varios sermones y muchas reflexiones sobre la Virgen María y fue creciendo su amor hacia ella.

Comprensión del “gentleman cristiano” [vii]

La universidad, según Newman, está para producir hombres, pero en los tiempos de Newman, al menos en Oxford y Cambridge, estaba en gran medida orientada a producir gentlemen, o caballeros.

Se encuentra la definición de un gentleman cristiano en la homilía que Newman pronunció en el funeral de su buen amigo, James Robert Hope-Scott, jurista y converso al catolicismo:”Y en lo que concierne a la universidad, esta puede aspirar a educar el intelecto, pero no es capaz de formar la mente religiosa ni el carácter del hombre. Esta es la labor de la Iglesia y uno de los aportes importantes que puede hacer a las universidades. Ella puede formar a un verdadero gentleman cristiano.”  

Con esta visión de la moral cristiana, Newman corrigió la noción de gentleman, que es una creación de la civilización. Newman precisó aún más, que el hombre estaba necesitado de la redención. Es un ser pecador que necesita superar el pecado y las tentaciones, especialmente las del orgullo y el egoísmo. El mundo confunde la humildad con la modestia por lo cual se puede ser muy orgulloso sin presumir. El orgullo, según Newman, era el pan de cada día de la religión y la moral de su tiempo, e hizo una descripción válida tanto para su época como para la nuestra, en la cual el orgullo y la vanidad van unidas. Se busca que todo se vea decente y bello en lo exterior: el vestido, el porte exterior, las calles. Como se puede ver, esta no es la verdadera definición de un caballero. Es más bien la caricatura de un gentleman, de manera que Newman usó el calificador de casi. Dijo: “Por tanto es casi una definición de caballero decir que es uno que no causa dolor a otros”35. Con esto pasamos a la noción de tolerancia, un aspecto del que Newman siguió llamando retóricamente el verdadero gentleman. 

Para el cristiano, la tolerancia es una virtud y por tanto forma parte del carácter del gentleman, pero no asume deberes de justicia como son el discriminar entre lo verdadero y lo falso, lo bueno y lo malo. Newman explica que “el mundo está contento con poner en orden la superficie de las cosas; la Iglesia apunta a regenerar las mismas profundidades del corazón”

Importancia de los amigos y de la amistad 

Como nos dicen las Escrituras, quien tiene un amigo tiene un tesoro.  Newman tuvo muchos amigos porque supo valorar y cultivar la amistad con las personas, y vivió una larga vida.  El afecto, la lealtad, la correspondencia frecuente y otras virtudes como la sinceridad, contribuían mucho a la capacidad de Newman para hacer y cultivar amistades. Pero el secreto de la amistad para Newman estaba en la caridad cristiana, en darse a los demás por amor a Dios.

2.    El camino de la conciencia, la fe y la santidad

La conciencia moral 

A través de la conciencia moral, Dios habla al hombre y este puede  conocerlo y superar el subjetivismo. La voz de la conciencia moral habla a cada uno, y le dicta con una voz interior y desde la niñez lo que debe hacer y lo que debe evitar. Así se ejerce la voluntad según una conciencia bien formada según lo que Dios espera de nosotros. 

El acto de fe del creyente

Hay factores que dan firmeza al acto de fe del creyente. Si bien se puede conocer a Dios y sus preceptos por medio de la ley natural y la conciencia moral, se accede a la revelación de Jesucristo en las Escrituras y por los sacramentos. Se profundiza el conocimiento de Dios mediante la oración, la lectura diaria, la meditación y el estudio de su Palabra. Y apoyado en la autoridad de la  Iglesia y en la tradición de los Padres de la Iglesia en la que se apoya muchas veces, allí donde la comprensión no sea evidente.

La vida cristiana y el trabajo desde la perspectiva de la santidad. 

Los santos nos mueven a ser discípulos de Cristo y cada uno nos ofrece lecciones particulares para esa misión evangelizadora. La vida cristiana, para Newman, era la respuesta que el hombre daba a la llamada de Dios. La llamada a la santidad  se entiende como un camino de amor y de lucha. Los medios para recorrer el camino son la oración, la práctica de las virtudes en la vida ordinaria y el trabajo y una vida sacramental. Se sirve mejor a Nuestro Señor Jesucristo y con mayor fervor cuando los hombres no son perezosos en su trabajo y, en cambio, cumplen su deber en el estado de vida en el que Dios se ha complacido llamarlos. Dios nos llama a todos a la santidad, es decir, a participar de quien es solo santo, de Dios mismo. Esta es la clave de la vida del cristiano. No se trata de ver la religión católica como una cuestión de cumplir leyes y preceptos. Es ante todo la vida de hijos que por la gracia son divinizados. Una buena parte de las homilías de Newman están enfocadas por un lado en reprobar los pecados y vicios, empezando por el orgullo, la insinceridad y la falta de fe, y por el otro en animar a sus oyentes en el ejercicio de las virtudes, como son la humildad, la caridad, la fe, la piedad, la sinceridad y el celo por las cosas de Dios.

3.   Ciencia, fe y desarrollo del dogma cristiano

La armonía entre las ciencias básicas y la fe

La certidumbre es un convencimiento interno por el cual se confía plenamente en una verdad, más profundo que un razonamiento certero. A cada persona le toca hacer en su existencia y en su actuar en el mundo un acto de fe personal en Dios, y frente a la persona de Jesucristo, debe reconocer que es verdaderamente Dios, el Hijo unigénito del Padre. El conocimiento de Dios debe ser un conocimiento de Dios mismo, y no de ideas sobre Dios. La armonía entre las ciencias y la fe se basa en que Dios es uno y no puede haber contradicción  en lo que se puede conocer de él y de su creación. 

Continuidad y desarrollo del dogma cristiano en su evolución histórica. 

La religión cristiana se rige por verdades bien definidas y constantes llamadas dogmas. La religión se basa en un conocimiento de verdades acerca de Dios, el mundo y el hombre que se encuentran en la Sagrada Escritura. Con el correr de los siglos la Iglesia católica formuló con más detalle ciertos dogmas además de los contenidos en los credos sobre la Santísima Trinidad, Dios creador, la encarnación, la redención, el juicio final con el premio o castigo, y también formuló nuevos derivados de los anteriores. La clave está en que hay desarrollo verdadero cuando la doctrina crece en continuidad con el pasado, es decir sin contradicción y como un crecimiento orgánico.

Quizá la noción más valiosa para entender el desarrollo doctrinal es la comparación con la fuente de un arroyo que forma un riachuelo y se convierte en un río, a veces grande y profundo, sobre todo cuando recibe otros tributarios. El tema del desarrollo doctrinal es de suma importancia para nuestros tiempos. Para muchas personas en el mundo occidental la religión consiste en cuestión de opiniones y gustos, no de verdades objetivas y constantes, y se considera que cada uno puede dejar y elegir lo que uno quiere, con tal de que se busque amar a Dios según lo que la conciencia le dice. Según este modo de actuar, la religión se convierte en algo principalmente personal y sentimental. Para hacer frente a esta forma errónea de ver la religión y las verdades doctrinales, la vida de Newman y su obra son una valiosa ayuda

4.    Educación universitaria y búsqueda de la verdad

La importancia y el sentido de la universidad y de los estudios universitarios
Los estudios universitarios son para la formación del intelecto, el  desarrollo de la capacidad de pensar, organizar y analizar las ideas, comparándolas y sacando conclusiones. Este proceso exige la lectura cuidadosa de textos bien elegidos y el trabajo de relacionar las partes con el todo y forma los hábitos filosóficos o intelectuales. El sentido de la universidad y los estudios universitarios consiste en formar en los estudiantes un hábito filosófico. Y parte de los estudios básicos universitarios deberían incluir elementos de literatura, filosofía y teología. Las ciencias forman un conjunto, un todo, y por eso constituyen la universidad.

La búsqueda de la verdad en materia de religión

La formación de hombres en la universidad incluye el desarrollo de conjunto del intelecto, la voluntad, el carácter, el conocimiento de Dios y la piedad. El fin es ambicioso, pero alcanzable en diferentes medidas según las personas. Esa fue la formación que se dio en la incipiente Universidad Católica de Irlanda y hoy día en unas cuantas universidades en el mundo.

5.   Evolución de la sociedad humana y “nueva primavera”

Newman tiene una visión teológica de la historia

La historia es historia de la salvación. En su ensayo sobre los turcos escribe Newman que “estamos obligados a juzgar sobre personas y eventos de la historia, no por sus apariencias sino por su significado interno”. Su filosofía de la historia trata de la historia de la salvación, con la perspectiva de la acción de Dios en el mundo y la actuación de los hombres. 

Los límites del progreso humano 

Newman tiene una comprensión realista y con apertura a lo espiritual ante la idea del progreso humano. Reconoce que existe el progreso en las culturas y civilizaciones pero llega un punto en que acaba cuando surge en ellas el comportamiento de los bárbaros, destruyéndose en la medida en que dominan los intereses egoístas y los instintos primitivos, y otras desde afuera las avasallan a su vez.

¿Comienzo de una segunda primavera de la Iglesia en Gran Bretaña?

Newman vio el comienzo de una segunda primavera de la Iglesia en Gran Bretaña que, a pesar de su corta duración, fue significativa dando grandes hombres como Hilare Belloc, C.S. Lewis, J. R. Tolkien y Christopher Dawson. En 1850, al cabo de varios siglos, nuevos obispos católicos fueron consagrados para Inglaterra. Al restablecer así la jerarquía luego de varios siglos, Newman veía a los santos como heraldos del Evangelio que Dios suscitaba para renovar a su Iglesia, a través de la palabra, el ejemplo y la amistad. Decía: “No soñéis con convertir la opinión pública de Londres; no lo podéis lograr ni tenéis necesidad de ello. Mirad vuestra casa; allí está vuestra labor; lo que debéis hacer y lo que podéis hacer es una y la misma cosa.” Y la evangelización de la sociedad pasa por el sufrimiento y la cruz. “Sí, queridos sacerdotes y hermanos y, si es la bendita voluntad de Dios, no solo santos, no solo Doctores, no solo predicadores, serán nuestros, sino también mártires, quienes consagrarán de nuevo la tierra a Dios. No sabemos lo que está delante de nosotros antes de que ganemos lo que nos toca; estamos inmersos en una grande y gozosa empresa, pero la furia del enemigo está en proporción a la gracia de Dios. (...) Establecer de nuevo la Iglesia en Inglaterra es una obra demasiado grande para realizarla en un rincón. Tenemos motivos para esperar que semejante bendición no se nos dé sin la cruz”. Con esta visión sobrenatural, Newman vio el comienzo de una segunda primavera de la Iglesia en Gran Bretaña que, a pesar de su corta duración, fue significativa dando grandes hombres como Hilare Belloc, C.S. Lewis, J. R. Tolkien y Christopher Dawson. 

Nuestro mundo contemporáneo

 La sociedad actual se enfrenta a una lucha semejante a la de Newman, contra el relativismo moral y el materialismo pagano. Newman nos muestra que cada persona está llamada por Dios para jugar un papel en sus planes, toca a cada uno descubrir cuál es esa invitación específica y responder con fe y confianza. “Dios me ha creado para hacerle un servicio determinado; me ha asignado una tarea para realizar que no ha confiado a otro. Yo tengo mi misión —tal vez no la conozca en esta vida, pero me será contada en la próxima—. De algún modo soy necesario para sus fines, tan necesario en mi lugar como un arcángel en el suyo. Si, de hecho, fallo, él puede levantar a otro así como pudo convertir las piedras en hijos de Abraham. Sin embargo, yo tengo mi parte en esta gran empresa; soy un eslabón en la cadena, un enlace de conexión entre personas. Él no me ha creado en vano”. Si los cristianos respondemos a las llamadas de Dios, también habrá nuevas primaveras en otros países que tiempo atrás recibieron la fe y un despertar a la fe en Cristo en aquellos que aún no han sido evangelizados.

6.   Un estilo de liderazgo

Habiendo sido profesor universitario y fundador de una universidad y de un colegio, Newman sigue hablando hoy de modo especial a los estudiantes y profesores universitarios. Los invita a conocer mejor la fe y a conservar la unidad del saber universitario por medio del estudio de la teología. Sus escritos teológicos dan fundamentos y nuevas luces a teólogos, clérigos y estudiantes de teología. Muchos de los nuevos líderes de la Iglesia se formarán en las universidades. Por tanto, la Iglesia necesita pensar cómo se enseña y transmite la fe a nuevas generaciones tanto en las universidades seculares como en las católicas.

Por su trato con profesionales líderes en la sociedad, Newman subrayaba la importancia que tiene ayudar a los que influyen en las leyes de la educación y en las relaciones entre el Estado y la Iglesia, como parte de la misión de fieles en el mundo. Su experiencia como fundador de un colegio para jóvenes también ofrece lecciones acerca de la educación de la juventud cristiana, concretamente, acerca de la importancia de educar a los jóvenes en el ejercicio de su responsabilidad y libertad, y en el trabajo de conjunto entre los padres de familia y maestros de colegios. La renovación espiritual y moral de la Iglesia pasa por la labor educativa de los colegios católicos.

7.   Labor evangelizadora. Pensamiento docencia y ejemplo en la familia

Se pueden resaltar tres aspectos de su ímpetu evangelizador.  La evangelización exige un trato personal con las personas, el servicio y el ejemplo de vida, y Newman cumplió con esas premisas. Newman fue un pensador y escritor excepcional. Nos muestra la necesidad de aprender a usar bien las palabras para dar a conocer a Cristo. Pero las palabras sin el ejemplo no convencen, no tienen peso - Los que viven de un modo coherente y atractivo acercan a los demás a su ideal. Y eso es lo que Newman procuró hacer y enseñar a otros. Afirmaba: “No soñéis con convertir la opinión pública de Londres; no lo podéis lograr ni tenéis necesidad de ello. Mirad vuestra casa; allí está vuestra labor; lo que debéis hacer y lo que podéis hacer es una y la misma cosa.”

[i] El autor: El P. Juan R. Vélez, sacerdote católico de la Prelatura del Opus Dei, nació en Venezuela y se crió en Colombia, Inglaterra y Estados Unidos. Es doctor en teología dogmática y médico por la Universidad de Navarra. El P. Vélez es también autor de Take Five: Meditations with John Henry Newman – co autor: Mike Aquilina -2010, Passion for Truth: The Life of John Henry Newman , A University Education for the 21st Century: The Opening of the American Mind - 2015 y Holiness in a Secular Age, the Witness of Cardinal Newman – 2017.
[ii] Nota: Esta reseña intenta reflejar con la mayor fidelidad posible el libro del P. Juan Vélez sobre la vida y obras del Cardenal Newman, tratando de incluir la menor cantidad de agregados posibles. En consecuencia, la mayoría de los textos surgen del propio libro, dado que se trata simplemente de presentar el escrito, invitando a proseguir con la lectura del mismo, donde se encuentra el desarrollo completo de lo aquí expresado.
[iii] Cardenal Newman : un santo para el mundo de hoy / Juan R. Vélez.- 1a ed . - Rosario – Argentina - Ediciones Logos Ar, 2019
Este libro usa mucho material de otro libro del P. Vélez, Holiness in a Secular Age, the Witness of Cardinal Newman, publicado por Scepter Publishers en 2017. En este se resumen algunos temas, se omiten otros del libro anterior y se presentan algunos capítulos nuevos.
[iv] Al ser nombrado cardenal, Newman tomó como su lema episcopal las palabras Cor ad cor loquitur (el corazón habla al corazón), tomadas de una carta del obispo san Francisco de Sales. En efecto, para Newman la amistad era una continua conversación de corazón a corazón que tenía por paradigma a Cristo.
[v] “Quia fecisti nos ad te et inquietum est cor nostrum, donec requiescat in te”
[vi] Para san Josemaría en doctrina que sería expuesta luego por el Concilio Vaticano II: “es, en medio de las cosas más materiales de la tierra, donde debemos santificarnos, sirviendo a Dios y a todos los hombres” Josemaría Escrivá, “Amar al mundo apasionadamente” en Conversaciones con Mons. Josemaría Escrivá de Balaguer, Madrid: Rialp, 1968, n. 113
[vii] Definición de un caballero según el Beato Cardenal Newman, en "La Idea de una Universidad", serie de disertaciones ofrecidas en Irlanda en 1852. "Podría decirse que prácticamente la definición de un caballero es la de aquel que nunca inflige dolor. Esta es una descripción tan exacta como refinada. Un caballero se ocupa principalmente en remover aquellos elementos que obstaculizan la libre acción de quienes que lo rodean. Procura colaborar más que encabezar iniciativas por sí mismo. Si bien la naturaleza nos provee de los medios naturales para el reposo y nos ofrece el calor animal, los beneficios de un caballero pueden equipararse a la comodidad que nos brinda una silla confortable o un buen hogar encendido; ambos mitigan nuestro frío y fatiga. Un verdadero caballero evita cuidadosamente ocasionar un sobresalto en las mentes de aquellos con quienes trata, evita todo enfrentamiento de opiniones, coalición de sentimientos, restricciones, sospechas, tristezas o resentimientos. Su principal preocupación radica en que cada uno se sienta cómodo como en su casa. Sus ojos están puestos en todas sus compañías, es considerado con los tímidos, gentil con los distantes y misericordioso hacia los absurdos. Recuerda a todas las personas con quienes estuvo conversando. Se cuida de hacer acotaciones impetuosas o mencionar temas irritantes. Rara vez destaca como centro en las conversaciones y, sin embargo, jamás resulta tedioso. No le pesan los favores mientras los realiza y parece recibir precisamente aquello que está confiriendo. Nunca habla de sí mismo excepto cuando está obligado y jamás se defiende mediante una simple réplica. No tiene oídos para los chismes ni las calumnias. Es escrupuloso para comprender los motivos de aquellos que interfieren y trata de interpretar todo de la mejor manera posible. Jamás es desconsiderado o mezquino en sus disputas ni tampoco se aprovecha de ventajas injustas.No confunde las personalidades ni tampoco deja de ver la diferencia entre lo que es una observación tajante y un verdadero argumento.Tampoco hace insinuaciones sobre hechos nefastos sobre los que no pueda a hablar francamente. Ejerciendo una prudencia de largo alcance observa la máxima de aquella antigua saga que dice que debemos conducirnos con nuestros enemigos como si un día fueran a ser nuestros amigos. Tiene demasiado sentido común como para sentirse afectado por los insultos, está suficientemente ocupado como para recordar injurias pasadas y es lo suficientemente indolente como para soportar las malicias. Es paciente, contenido y resignado a los principios filosóficos. Soporta el dolor porque sabe que es inevitable, las aflicciones porque son irreparables y a la muerte porque es su destino. Si entra en algún tipo de controversia su intelecto disciplinado lo preserva de cometer una desatinada descortesía propia de las mentes menos educadas. Estas últimas, cual armas romas, cortan y desgarran en vez de realizar cortes limpios, confunden el motivo principal del argumento, gastan sus fuerzas en trivialidades, juzgan mal al adversario y dejan al problema peor de lo que lo encontraron. El caballero puede estar en lo correcto o estar equivocado en su opinión pero tiene demasiada claridad mental como para ser injusto. Así como es de simple es de fuerte, así como es breve es también decisivo. En ningún otro lugar encontraremos mayor candor, consideración e indulgencia. En sus argumentos con sus oponentes no olvida sus propios errores. Él conoce la debilidad de la razón humana así como su fortaleza, su competencia y sus límites. Si el caballero no fuera un creyente aun así tendría una mente lo suficientemente amplia y profunda como para no ridiculizar la religión o actuar en su contra. Es demasiado sabio como para ser dogmático o fanático. Respeta la piedad y la devoción y apoya el bien de aquellas instituciones con las cuales no está de acuerdo considerándolas como elementos venerables, hermosos o útiles. Honra a los ministros de la religión y declina aceptar sus misterios sin por ello agredirlos o denunciarlos. Es amigo de la tolerancia religiosa y esto no es tan solo por su filosofía, que le exige ser respetuoso con todas las formas de fe, sino por su caballerosidad y delicadeza de sentimientos las cuales constituyen el séquito de toda provechosa civilización”.

sábado, 12 de octubre de 2019

Extension de la Procréation Médicalement Assistée (PMA) aux lesbiennes et aux femmes seules


Pas de marchandisation de l’enfant, 
pas d’enfant voulu sans père !

Par Christian Vanneste

Les opposants à l’extension de la Procréation Médicalement Assistée (La PMA ) aux lesbiennes et aux femmes seules manifesteront entre le Sénat et la gare Montparnasse cet après-midi à l’appel d’une vingtaine d’associations regroupées sous le titre « Marchons enfants ». Les mots choisis ont une consonance révolutionnaire, car c’est bien d’une révolution dont il s’agit, celle qui a commencé en douce par la remise en cause du cadre familial traditionnel, de sa stabilité et du statut de ses membres, qui a poursuivi avec la création de nouveaux modes de vie pour les « couples » adaptés aux « orientations sexuelles », et qui a triomphé avec le « mariage » unisexe. Depuis cette prise de pouvoir, les révolutionnaires continuent à dérouler leur programme face à une résistance qui s’est amoindrie, alors que l’enjeu est vital pour notre pays, pour notre civilisation. Il s’agit aujourd’hui au travers du vote d’une loi « bioéthique » d’étendre les moyens que la technique scientifique accorde aux couples qui ont des difficultés accidentelles à procréer à des personnes qui, par nature, essentiellement, ne le peuvent pas, en l’occurrence deux femmes, par exemple.

Le fil rouge de cette révolution dont une majorité de Français semblent ignorer l’importance et les conséquences est constitué par deux idées apparemment aussi incontournables qu’elles sont réellement suicidaires. Inscrites sur le fronton de nos mairies, ce sont ces valeurs qui légitiment les « avancées ». La liberté de vivre sa « sexualité » suivant ses désirs, d’avoir des enfants, en dépit des contraintes naturelles, d’un côté, l’égalité entre les hommes et les femmes, entre les « couples » de femmes et même celle de la femme seule à l’égard du couple, de l’autre côté, justifieraient l’extension de la PMA. On ne manquera pas toutefois de remarquer que les « couples d’hommes » sont eux privés de cette mise à niveau, et qu’il faudrait alors légaliser la Gestation Pour Autrui, c’est-à-dire les mères porteuses en attendant des « outils » plus sophistiqués de fabrication des enfants, afin de « progresser » encore. Le gouvernement a, par tactique, juré ses grands dieux qu’il n’en ferait rien… du moins durant ce mandat. Malheureusement, les plus zélés des membres de sa majorité n’ont pas hésité, le 3 octobre, à voter un amendement (1591) qui prévoit la retranscription automatique, dans l’état civil français, de tout enfant né d’une convention de Gestation Pour Autrui à l’étranger. Il y a fort à parier que l’inégalité entre la France et certains pays, la possibilité pour les plus fortunés d’y recourir, la complicité de quelques magistrats et le soutien de personnalités médiatiques arracheront la GPA, tôt ou tard, même si le pouvoir fait semblant, par habileté, d’y renoncer maintenant.

Quant à la Fraternité, le troisième terme de la devise qui rappelle que la liberté des individus doit s’intégrer à une dimension collective, que le citoyen limite évidemment ses désirs personnels de même qu’il reconnaît une hiérarchie sociale pour le bien commun du groupe, en l’occurrence de la nation, elle est complètement oubliée car la clef de la révolution suicidaire que nous subissons est l’individualisme roi, le narcissisme absolu, la liberté comme émancipation des caprices, et l’égalité poussée jusqu’à l’absurde. Cette idéologie mortifère piétine l’anthropologie rationnelle, les spécificités naturelles et complémentaires des sexes, que les sociétés peuvent certes associer différemment, mais qu’elles ne peuvent nier au risque de se détruire. Ces dimensions anthropologique et collective du débat échappent à la plupart des Français, tant l’idéologie de l’individu-roi a envahi tous les cerveaux, mais même lorsqu’ils en sont prisonniers, beaucoup de Français en perçoivent les contradictions. D’accord, chacun a le droit de vivre sa vie sexuelle, mais l’enfant, quel est son droit ? N’a-t-il pas le droit, sauf accident, d’avoir un père et une mère, d’avoir auprès de lui les deux versants de l’humanité ? Une majorité de Français acceptent l’extension de la PMA selon le désir des individus, mais pour une autre majorité, il est préférable que l’enfant soit élevé par un père et une mère. Le député LREM Touraine dont l’obédience ne fait guère de doute répond péremptoirement : » « Il n’y a pas de droit de l’enfant à avoir un père. » La brutalité de cette affirmation doit soulever une autre inquiétude. Les partisans apparents de la liberté et de l’égalité ne sont-ils pas au contraire leurs pires adversaires ? Ne sont-ils pas en train de privilégier les comportements d’une minorité qui, par son statut social, peut plus que d’autres échapper au besoin de la solidarité familiale, proche et constante ? Ne sont-ils pas en train de favoriser l’émancipation irresponsable des « mâles », adolescents permanents, délivrés des responsabilités familiales ? Ne sont-ils pas en train de construire le cauchemar du « Meilleur des mondes » imaginé par Aldous Huxley ? Un monde totalitaire, matérialiste, scientifiquement inhumain ? Parent 1, parent 2, plutôt que père et mère, comme l’a suggéré une députée LREM du nord, tandis que Mme Buzyn affirmait doctement qu’une femme pouvait assumer la fonction de père. C’est ce ministre qui a défini l’embryon comme un amas de cellules alors qu’il est un projet de vie. Aurore Bergé dont la fatuité ne connaît plus de limite, depuis que son nomadisme politique lui a permis d’atteindre l’Assemblée, se situe déjà dans la société peinte par Huxley. Elle a, toutefois, pour les « procréations charnelles » la tolérance apitoyée des individus de la classe supérieure : « Ni dans ce projet de loi, ni aujourd’hui, ni demain, nous n’empêcherons quelconques parents hétérosexuels de vouloir concevoir un enfant de manière charnelle ». Merci pour eux !

Peut-on nier totalement la nature ? Peut-on vouloir une humanité entièrement construite ? Telle est la question capitale de ce débat. Le christianisme avait réalisé un équilibre harmonieux entre la vie sociale et les pulsions sexuelle ou agressive, en régulant l’une et l’autre, en inhibant en grande partie la seconde. L’islam est beaucoup plus proche de la nature. Plus notre civilisation, plus notre pays s’en éloigneront jusqu’à la nier, plus le désordre s’installera dans les comportements en transformant notre société en une foule solitaire plus ou moins soumise à une technocratie aveugle sur le long terme. Plus c’est une autre révolution qui risque de s’accomplir, par la démographie puis par la violence.

www.ndf.fr

PMA - ¿No hay derecho por parte del niño a tener un padre?


¡Ninguna mercantilización del niño, ningún niño querido sin padre!

Por Christian Vanneste*

Los opositores a la extensión de la Procreación Médica Asistida (PMA) a lesbianas y mujeres solas se manifestarán esta tarde entre el Senado y la estación Montparnasse a la convocatoria de veinte asociaciones agrupadas bajo el título "Niños marchemos". 

Las palabras elegidas tienen una consonancia revolucionaria, porque de lo que se trata es de una revolución, que comenzó lentamente con el cuestionamiento del entorno familiar tradicional, de su estabilidad y del estatus de sus miembros, que continuó con la creación de nuevos estilos de vida para "parejas" adaptadas a las "orientaciones sexuales", y que triunfó con el "matrimonio" unisex. Luego de esta toma del poder, los revolucionarios continúan desplegando su programa frente a una resistencia que ha disminuido, cuando la apuesta es vital para nuestro país, para nuestra civilización. Hoy, se trata a través de la sanción de una ley de "bioética" de extender los medios que la técnica científica brinda a las parejas que tienen dificultades accidentales para procrear a personas que, por naturaleza, esencialmente, no pueden hacerlo, como por ejemplo en el caso de dos mujeres.

El hilo de esta revolución, de la cual la mayoría de los franceses parecen ignorar su importancia y sus consecuencias, está constituido por dos ideas aparentemente inevitables que realmente son suicidas. Escritos en el frontón de nuestros ayuntamientos, son estos valores los que legitiman el "progreso". La libertad de vivir su "sexualidad" de acuerdo con sus deseos, de tener hijos a pesar de las limitaciones naturales; por un lado, la igualdad entre hombres y mujeres, entre "parejas" de mujeres y por otro lado, incluso la de la mujer sola con respecto a la pareja, justificarían la extensión de la PMA. Sin embargo, debe tenerse en cuenta que las "parejas masculinas" se ven privadas de este nuevo nivel legal, y que sería necesario legalizar la gestación para otros, es decir, las madres sustitutas, esperando "herramientas" de fabricación de niños más sofisticadas, para 'progresar' todavía más. El gobierno, por táctica, ha jurado a sus grandes dioses que no haría nada ... al menos durante este período. Lamentablemente, los más entusiastas de los miembros de su mayoría no dudó, el 3 de octubre, en votar una enmienda (1591) que prevé la retro-transcripción automática, en el estado civil francés, de cualquier niño nacido de una convención de gestación Para otros realizada en el extranjero. Es una apuesta segura que la desigualdad entre Francia y ciertos países, la posibilidad de que los más afortunados de recurrir a ella, la complicidad de algunos magistrados y el apoyo de personalidades mediáticas lograrán arrancar la gestación por terceros (GPA) tarde o temprano, incluso si el el poder simula hábilmente renunciar a ella por ahora.

En cuanto a la fraternidad, el tercer término del lema que recuerda que la libertad de los individuos debe integrarse en una dimensión colectiva, que el ciudadano obviamente limita sus deseos personales y reconoce una jerarquía social para el bien común del grupo, en el caso, la nación, se olvida por completo porque la clave de la revolución suicida que sufrimos es el individualismo rey, el narcisismo absoluto, la libertad como emancipación de los caprichos y la igualdad impulsada hasta el absurdo. Esta ideología mortífera pisotea la antropología racional, las especificidades naturales y complementarias de los sexos, que las sociedades ciertamente pueden asociar de manera diferente pero que no pueden negar, corriendo el riesgo de la autodestrucción. Estas dimensiones antropológica y colectiva del debate escapan a la mayoría de los franceses, tanto la ideología del individuo-rey ha invadido todos los cerebros; pero incluso cuando están prisioneros de ella, muchos franceses perciben las contradicciones. Está bien, todos tienen derecho a vivir su vida sexual, pero ¿cuál es el derecho del niño? ¿No tiene el derecho, excepto en caso accidental, de tener un padre y una madre, de tener cerca de él las dos vertientes de la humanidad? Una mayoría de franceses acepta la extensión de la PMA de acuerdo con el deseo de los individuos, pero para otra mayoría, es preferible que el niño sea criado por un padre y una madre. El diputado LREM Touraine, cuya obediencia no presenta dudas, responde perentoriamente: "No hay derecho por parte del niño a tener un padre". La brutalidad de esta declaración debe plantear otra preocupación. ¿No son por el contrario sus peores adversarios los partidarios aparentes de la libertad y la igualdad,? ¿No están privilegiando el comportamiento de una minoría que, por su estatus social, puede más que otros escapar de la necesidad de solidaridad familiar, cercana y constante? ¿No están promoviendo la emancipación irresponsable de "hombres" adolescentes y permanentes, liberados de las responsabilidades familiares? ¿No están construyendo la pesadilla de "Brave New World" imaginada por Aldous Huxley? ¿Un mundo totalitario, materialista, científicamente inhumano? Padre 1, padre 2, en lugar de padre y madre, como lo sugería un parlamentario de LREM del norte, mientras que la Sra. Buzyn declaraba que una mujer podría asumir el papel de padre. Es este ministro quien definió al embrión como una masa de células mientras que él mismo es un proyecto de vida. Aurore Bergé, cuya fatuidad no conoce límites, y cuyo nomadismo político le permitió llegar a la Asamblea, ya está ubicada en la sociedad pintada por Huxley. Sin embargo, tiene para la "procreación carnal" la tolerancia cargada de piedad de los individuos de clase alta: "Ni en este proyecto de ley, hoy ni mañana, evitaremos que los padres heterosexuales quieran concebir un hijo de modo carnal ". Gracias por ellos!

¿Podemos negar totalmente la naturaleza? ¿Podemos querer una humanidad totalmente fabricada? Esta es la pregunta crucial de este debate. El cristianismo había logrado un equilibrio armonioso entre la vida social y los instintos sexuales o agresivos, regulando uno y otro, los segundos en gran medida por la inhibición. El Islam está mucho más cerca de la naturaleza. Más nuestra civilización, y más nuestro país prosigan alejándose hasta negarla, más el desorden se instalará en los comportamientos, transformando a nuestra sociedad en una multitud solitaria más o menos sometida a una tecnocracia y a largo plazo ciega. Y es otra la revolución que corre el riesgo de llevarse a cabo, primero a través de la demografía, y luego por la violencia.

* Christian Vanneste es un político francés. Miembro de la UMP y RPR, fue elegido dos veces como diputado

sábado, 11 de mayo de 2019

Two dozen attempts to build a socialist society, all of them have ended in failure, but...


The Three Phases of Socialism

Socialism: The Failed Idea That Never Dies de [Niemietz, Kristian]
In his excellent new book "Socialism: The Failed Idea That Never Dies," Kristian Niemietz describes the cycle of socialism.
Venezuela is in a state of turmoil. After 20 years of the United Socialist Party of Venezuela (Partido Socialista Unido de Venezuela, or PSUV),its economy is collapsing. As Venezuelans have tried to vote the PSUV out of office, its leader, Nicholas Maduro, has responded by creating a rival body to the National Assembly made up exclusively of government supporters and rigging the country’s May 2018 presidential election. Left with no alternative, members of the opposition have taken to the streets where they have been met with merciless brutality by the socialist government’s forces.
Venezuela is only the latest country to go through the cycle all socialist countries go through. In his excellent new book, Socialism: The Failed Idea That Never Dies, Kristian Niemietz of the Institute of Economic Affairs describes the process:
1. The honeymoon period…during which the experiment has, or at least seems to have, some initial success in some areas…During the honeymoon period, very few dispute the experiment’s socialist character.
2. The excuses-and-whataboutery period. But the honeymoon period never lasts forever. The country’s luck either comes to an end, or its already existing failures become more widely known in the West...It ceases to be an example that socialists hold against their opponents, and becomes an example that their opponents hold against them.
During this period, Western intellectuals still support the experiment, but their tone becomes angry and defensive. 
3. The not-real-socialism stage. Eventually, there always comes a point when the experiment has been widely discredited, and is seen as a failure by most of the general public. The experiment becomes a liability for the socialist cause, and an embarrassment for Western socialists.
This is the stage when intellectuals begin to dispute the experiment’s socialist credentials, and, crucially, they do so with retroactive effect…At some point, the claim that the country in question was never "really" socialist becomes the conventional wisdom. 
When we look at the chaos in Venezuela, it is worth remembering that, not so long ago, it was proof of socialism’s success.
In 2002, Hugo Chavez became president of Venezuela. Historically high oil prices allowed him to unleash a wave of government spending. He intervened extensively in the economy. Things were going well, and people were seduced. Here was "real socialism" in opposition to capitalism. In 2007, Naomi Klein wrote:
The staunchest opponents of neoliberal economics in Latin America have been winning election after election. […] [C]itizens had renewed their faith in the power of democracy to improve their lives. […]
Latin America’s mass movements […] are learning how to build shock absorbers into their organizing models. […] [T]he progressive networks in Venezuela are […] highly decentralized, with power dispersed at the grassroots and community levels, through thousands of neighborhood councils and co-ops. […]
The new leaders in Latin America are also becoming better prepared for the kinds of shocks produced by volatile markets. […] Surrounded by turbulent financial waters, Latin America is creating a zone of relative economic calm and predictability, a feat presumed impossible in the globalization era.
Two years later, Noam Chomsky, once a groveling apologist for Pol Pot's genocidal Cambodian communists, wrote:
[W]hat’s so exciting about at last visiting Venezuela is that I can see how a better world is being created […] The transformations that Venezuela is making toward the creation of another socio-economic model could have a global impact.
But the good times came to an end. Oil prices fell from their peak back to the level they were at when Chavez took office. Production collapsed. The economy crashed. People protested. Maduro, Chavez's anointed successor, cracked down. We were now in Stage 2.
In 2014, as the protests of ordinary Venezuelans were met with government violence, George Ciccariello-Maher of Jacobin magazine asserted:
[T]hose seeking to restore the feudal privileges of the deposed Venezuelan ancien régime have attempted to harness largely middle-class student protests to depose the Maduro government […] Well-heeled domestic elites (whose English shows no trace of an accent) have taken to Twitter and the international media […] [T]he reactionary opposition takes to the streets, fueled by a racial and class hatred.
True, he admitted, the government was acting brutally, but, he continued:
If we are against unnecessary brutality, there is nevertheless a radically democratic form of brutality that we cannot disavow entirely. This is the same brutality that ‘dragged the Bourbons off the throne’ […] This was not brutality for brutality’s sake […] It is instead a strange paradox: egalitarian brutality, the radically democratic dictatorship of the wretched of the earth. Those smeared today […] are in fact the most direct and organic expression of the wretched of the Venezuelan earth.
We soon entered the third stage. In 2017, Ciccariello-Maher claimed Venezuela's problems were a result of the country not being socialist enough.
There is no coherent understanding of revolution that doesn’t involve defeating our enemies as we build the new society. […] We cannot defeat such dangers without weapons […]
No one would claim that the Venezuelan masses are in power today, but the past twenty years have seen them come closer than ever before. Their enemies and ours are in the streets, burning and looting in the name of their own class superiority […]
The only path forward is to deepen and radicalize the Bolivarian process […] The only way out of the Venezuelan crisis today lies decisively to the Left: […] in the construction of a real socialist alternative.
As Niemietz notes, with Venezuela we are currently transitioning from Stage 2 to Stage 3. Venezuela is now retroactively becoming "not real socialism." Noam Chomsky now writes:
I never described Chávez’s state capitalist government as ‘socialist’ or even hinted at such an absurdity. It was quite remote from socialism. Private capitalism remained [...] Capitalists were free to undermine the economy in all sorts of ways, like massive export of capital.
Time and again, socialists have hailed some country or other, from Soviet Russia to Venezuela, as the harbinger of a bright new dawn, only to slither away when it collapses, denying that it was ever actually what they had told you it was; it was “never real socialism.” They have been very successful with this.
As a result, from failure to dismal failure, the theory of socialism sails on, untainted by the horrible practical results of its application and always finding a new country to wreck. Socialists should not be allowed to get away with this when it comes to Venezuela.


Source: fee.org


viernes, 10 de mayo de 2019

Las ideas de John Henry Newman en un volumen accesible y ameno


Libros: Cardenal Newman, un santo para el mundo de hoy, Juan R. Vélez - Buenos Aires, Ediciones Logos, 2019

El 12 de febrero de este año, el papa Francisco aprobó un segundo milagro por intercesión del beato John Henry Newman, quien será proclamado santo autorizando a la promulgación de los decretos sobre dos milagros, un martirio y cinco virtudes heroicas. Newman fue un presbítero anglicano que se convirtió al catolicismo en 1845, y luego fue designado cardenal por León XIII y beatificado por el Papa Benedicto XVI durante su visita a Inglaterra.

Como dice en su prólogo al libro el profesor Víctor García Ruiz: Juan Vélez conoce a Newman muy bien, lo ha leído con atención, con dedicación, durante años. Ha investigado, ha publicado en revistas especializadas y ha debatido con otros especialistas. Newman pasa a ser un amigo y un cómplice cuando nos acercamos, de la mano del autor, el sacerdote Juan R. Vélez, a su manera de vivir la vida cristiana, la oración, el trabajo, la amistad; y la devoción a la Madre de Dios.Se trata de una adapatción con cuatro capítulos nuevos y traducción de su libro Holiness in a Secular Age, the Witness of Cardinal Newman (2017).

Newman es relevante para nuestro siglo XXI entre otras razones por dos motivos expresados en su lema y en su epitafio.

De su lema “El corazón habla al corazón” (cor ad cor loquitur) destacó el Papa Benedicto XVI que con el mostraba “el deseo profundo del corazón humano de entrar en comunión íntima con el Corazón de Dios”. Un deseo que fue expresado hace más de 1500 años por San Agustín en sus Confesiones, "Nos has hecho para ti y nuestro corazón está inquieto hasta que reposa en ti,"  y que está en la base de un camino de santidad que a través del conocimiento sensible contribuye a la salvación de la humanidad desde la Encarnación.

Su epitafio es también un resumen de su vida y la expresión sintética de un trayecto espiritual al que invita a recorrer a todo aquel que atraviese también “tiempos de oscuridad”: “De las sombras y los fantasmas a la verdad”. (“Ex umbris et imaginibus in veritatem”). ¿Hay alguien que no lo haya hecho?  

La misión de cada uno y el camino de santidad, también pasan por la valorización del trabajo. Señala el P. Vélez las enseñanzas que “sobre el trabajo humano se encuentran en la homilía “Doing Glory to God in Pursuits of the World” (Dando gloria a Dios en las ocupaciones del mundo) , en la que Newman descarta “que las personas, al buscar la perfección cristiana, pueden pensar equivocadamente que deben separarse de los quehaceres y del trabajo ordinario” … se debe “considerar que las ocupaciones de este mundo, aun no siendo celestes, son al fin de cuentas el camino al cielo, y sin ser el fruto son la semilla de la inmortalidad, y tienen valor aunque no en sí mismas, por aquello a lo que conducen”. Esta idea, que esta resaltada ya por San Pablo, luego de Newman será retomada por San Josemaría Escrivá y san Juan Pablo II en el siglo XX. “Newman, Escrivá y Juan Pablo II nos presentan así un sentido más profundo y cristiano del trabajo humano y nos invitan a buscar por medio de este el bien de cada persona y el bien común.”
Como señala el autor, “Newman lo hace antes y con claridad: [El cristiano en el mundo] mientras está en él debe glorificar a Dios —no fuera sino dentro y por medio de él—, siguiendo la instrucción del apóstol: “En la solicitud, no seáis perezosos; en el espíritu sed fervientes; para el Señor sed servidores”. Se sirve mejor al Señor y con un espíritu ferviente cuando los hombres no son perezosos en sus negocios, antes cumplen sus deberes en el estado en que ha complacido a Dios llamarlos.”.

El P. Vélez comienza haciendo una reseña de la vida de John Henry Newman, muy adecuada para enmarcar su vida y escritos, e incluye luego la lista de las obras citadas.

Las ideas y el trabajo universitario de Newman se centran especialmente en la teología y en la educación y ponen en valor la tan fundamental tarea de la Iglesia en la labor educativa, con sus decisivos efectos y consecuencias en la evolución general de la cultura y la vida de la sociedad. En libro se ocupa de los principales aportes a la comprensión y enseñanza de la fe cristiana del Cardenal.

Los principales temas tratados son los siguientes:

  1. Aspectos clave en la vida de Newman (Un camino de conversión, Vida de oración, Devoción a la Madre de Dios, Comprensión de un “gentleman cristiano” e Importancia de los amigos y la amistad)
  2. El camino de la conciencia, de la fe y de la santidad (La conciencia moral, El acto de fe del creyente y la vida cristiana y el trabajo desde la perspectiva de la santidad)
  3. Ciencia, fe y desarrollo del dogma cristiano (Armonía entre las ciencias básicas y la fe y Continuidad y desarrollo del dogma cristiano en su evolución histórica)
  4. Educación universitaria y búsqueda de la verdad (La importancia y el sentido de la universidad y los estudios universitarios y La búsqueda de la verdad en materia de religión)
  5. Evolución de la sociedad humana y “nueva primavera” en Inglaterra y el mundo (Visión teológica del mundo y la historia, Los límites del progreso humano, Nueva primavera en Inglaterra y Relativismo en el mundo contemporáneo) 
  6. Liderazgo como docente universitario y fundador de una universidad
  7. Labor evangelizadora. Pensamiento docencia y ejemplo en la familia


En este ensayo el P. Vélez logra extraer muy bien muchas de las ideas principales de la voluminosa obra de este gran pensador y cardenal inglés y tiene el mérito de ofrecer muchas citas de las obras del mismo. Estas han sido cuidadosamente elegidas por el autor, de modo que la obra a la que hace alusión esta reseña, va a constituir con seguridad no solo una introducción, sino también una referencia para el público hispano parlante, que tendrá la posibilidad de acceder a enunciaciones y textos esenciales que lo harán traspasar la barrera del “ícono” que tiene Newman y penetrar en los meandros de su humanidad y espiritualidad.
  
Alguno podría echar de menos un capítulo sobre la influencia de los Padres de la Iglesia en Newman, y como éste promovió el estudio de los mismos y otro capítulo sobre sus poemas y novelas. Sin embargo, se comprende que el autor haya hecho una selección de temas para su estudio y que éste invita a los lectores a conocer más sobre Newman. 

Esta obra también tiene el mérito de presentar las ideas de Newman en un volumen accesible y ameno que ofrecen al mundo de hoy una gran riqueza, tanto espiritual como intelectual. El cardenal Newman es una destacada figura para la iglesia y para la sociedad. Y a modo de Shakespeare o Solzhenitsin en el ámbito literario, sobrepasa los límites de su idioma propio y cultura. Este valioso escritor, y más aún, este humanista santo habla al mundo de hoy, también al mundo hispano parlante.

Por Pablo López Herrera